Siempre he querido saber con certeza dónde se originó mi sistema de pensamientos y creencias. Está muy claro que me defino como un
libertario, aquel que aboga, defiende y respalda la libertad individual en lo social y la propiedad privada en lo económico a través de la minimalización del estado. En cuanto a la religión, me considero "areligioso", practicante de ningún rito, sin embargo, no dudo acerca de la existencia de Dios o como se quiera llamarlo, aquella fuerza infinita y omnipotente que mueve todo el universo. Estoy de acuerdo (en lo único y en nada más) con Karl Marx, quien decía que la religión es el opio del pueblo.

Al parecer, Satoshi Kanazawa, sicólogo evolucionista de la Escuela de Ciencias Políticas y Económicas de Londres ha encontrado la respuesta: Todo se debe a la evolución de la inteligencia. Sus estudios afirman que la evolución de la inteligencia humana puede tener una gran influencia en si eres liberal o conservador, o si crees en Dios o no.
La teoría de Kanazawa sugiere que la inteligencia (particularmente nuestra habilidad para razonar y resolver problemas que se presentan súbitamente) se desarrolló como una adaptación que nos permite enfrentar situaciones inusuales, como por ejemplo, un incendido forestal inesperado. Dado que este tipo de desastre es muy poco frecuente en la vida diaria, la mente de nuestros ancestros no se encontraba "preprogamada" para reaccionar de emergencia ante esta eventualidad. Sobrevivir al fuego requiere tanto la habilidad de pensar en un nuevo comportamiento como la voluntad de ejecutarlo. Estas facultades o propiedades se transmiten genéticamente (expresadas como una tendencia hacia la adopción de preferencias y valores sociales no tradicionales).
Como resultado de sus ancentros iconoclastas (aquella persona que va a contracorriente y cuyo comportamiento es contrario a los ideales, normas o modelos de la sociedad actual o a la autoridad, sin que implique una connotación negativa de su figura), las personas con un nivel más alto de inteligencia tienden a adquirir o adoptar valores sociales y comportamientos que son relativamente nuevos para los seres humanos (liberalismo, ateísmo, acostarse tarde, monogamia). Asimismo, sus cerebros están mejor adaptados para manejar nuevas situaciones.
La evidencia reunida por Kanazawa pueden ser encontrada en
AddHealth, proyecto de la Universidad de Carolina del Norte que se lleva a cabo desde 1994. El estudio empleó pruebas de vocabulario basado en figuras para estimar el coeficiente intelectual (CI, IQ en inglés) de los participantes. Siete años más tarde, al mismo grupo de personas se les preguntó acerca de sus creencias religiosas e inclinación política. Las que admitieron "no ser religiosas" y políticamente "muy liberales" tuvieron un CI más alto en comparación con aquellas que se consideraban "muy religiosas" y "muy conservadoras". Sin embargo, la diferencia entre estos dos grupos de personas no es enorme, solamente once puntos en promedio, pero de todas formas, Kanazawa piensa que es significativa.
El liberalismo, como lo define Kanazawa, se refiere a la búsqueda del bienestar de un gran número de personas que nunca se conocerá. siendo esta una conducta bastante nueva de los seres humanos. Históricamente, los seres humanos se han preocupado por el bienestar de la familia inmediata y de sus amigos, pero no de desconocidos. Se entiende por "liberalismo" como el sistema filosófico, económico y político que promueve las libertades civiles (individualismo, igualdad ante la ley, propiedad privada, tolerancia religiosa, etc.) pero se niega aceptar la libertad colectiva; contrario a cualquier forma de despotismo, suscitando a los principios republicanos, siendo la corriente en la que se fundamentan la democracia representativa y la división de poderes. Por otro lado, se entiende por "conservadurismo" a aquellas opiniones y posicionamientos que favorecen tradiciones y que son adversos a los cambios bruscos o radicales. En lo social, los conservadores defienden valores familiares y religiosos. Generalmente el conservadurismo se asocia al
nacionalismo y el patriotismo. En lo económico, los conservadores históricamente se posicionaron como proteccionistas (en oposición al librecambismo económico).
De acuerdo a la opinión de Douglas Detterman, experto en el tema, este estudio es intrigante, especulativo y carece de suficiente evidencia. Considera que Kanazawa ha realizado un trabajo importante, pero menciona que existen otras hipótesis acerca de la evolución de la inteligencia que son igualmente interesantes, como por ejemplo, la teoría que afirma que la inteligencia evoluciona como una forma de competir por el sexo. Si este es el caso, las ideas de Kanazawa tienen sentido si, por ejemplo, ser liberal o ateo favorece el atractivo sexual.
Otros científicos afirman que la prueba del CI no reúne suficientes evidencias que confirmen las ideas de Kanazawa. Si bien es cierto el CI puede ser una manera apropiada de medir o cuantificar la inteligencia, especialmente cuando los resultados toman en cuenta las diferencias entre la educación y la condición económica de los examinados. Sin embargo, el método utilizado por AddHealth para medir el CI a través de pruebas de vocabulario basado en figuras, no necesariamente dice algo acerca del tipo específico de inteligencia, sino más bien es una forma de evaluar la inteligencia cristalizada, la que se adquiere a través de la educación y de la cultura (aprendizaje y experiencia). Este tipo de inteligencia no es principalmente genética.
Según Stephen Ceci, otro especialista consultado, si la preferencia por los valores no tradicionales es en realidad una adaptación evolutiva, solo se podría determinar que es así efectivamente, empleando una prueba de CI que cuantifique habilidades de resolución de problemas y de razonamiento que no son expresamente enseñadas o adquiridas (como el armar un rompecabezas, por ejemplo).
Por el momento, me siento relativamente conforme con la respuesta que Kanazawa ha dado a mi cuestionamiento inicial, sin embargo, puedo considerar que desde hoy entiendo algo más acerca de la naturaleza de mis pensamientos y creencias, así como la de otros individuos cuyo criterio es divergente del mío. Si se comprueba definitivamente que la evolución de la inteligencia está ligada al espectro político, me temo que tendré que resignarme y tolerar un poco más a los
socialistas del siglo XXI, quienes podrían considerarse menos evolucionados. Por lo que quedaría claro que, finalmente, la culpa no es de ellos.
Artículo de opinión escrito por Juan Francisco Bolaños T. y publicado en OtrosCucos.net, 08 de marzo de 2010.