
Por Juan Francisco Bolaños T.
En relación a la pugna que se ha desatado durante esta semana, entre el gobierno -específicamente entre el presidente- y los alumnos de la Universidad Católica de Guayaquil, quienes, como todos sabemos, participaron conjuntamente con partidarios del gobierno en unos disturbios en las afueras del plantel hace algunos meses, el presidente ha afirmado que su majestad presidencial ha sido vulnerada al querer ser agredido durante estos disturbios, por lo tanto, los estudiantes involucrados, no los matones del gobierno quienes sí agredieron físicamente, están siendo enjuiciados penalmente y se busca detenerlos antes de que exista una sentencia.
Otros casos similares han ocurrido anteriormente, cuando ciudadanos comunes y corrientes han sido detenidos por hacer señas o insultar al mandatario en la calle mientras pasa con la guardia presidencial. El fundamento de su detención ha sido que estos ciudadanos han irrespetado la "majestad presidencial". El último de ellos, ocurrió la semana anterior, cuando Verónica Acosta mandó al presidente a que deje de hacer campaña y vaya a trabajar. Según un informe periodístico, el presidente tuvo una mala reacción. Al parecer, inicialmente había ordenado que se detenga a esta persona, pero luego de enterarse que es sobrina de Alberto Acosta, ex presidente de la asamblea constituyente, se limitó solamente a tildarla con el adjetivo de "pelucona".
Estos hechos nos dejan pensado en cuáles son los límites de la libertad de expresión. Pesa más la majestad del poder que el deseo de un ciudadano común y corriente de decir lo que piensa frente a un político. Todas las personas, según consta en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tenemos el derecho de expresar libremente nuestras ideas.
En Ecuador, se recuerda la silbatina que recibió el ex presidente Camilo Ponce, durante un discurso en la inauguración del estado Modelo de Guayaquil. Ponce no se retiró furibundo del estadio ni insultó a quienes lo silbaban diciendo que son vagos y marihuaneros; continuó con sus palabras ignorando las circunstancias.
Hace unos pocos meses, una persona se negó a dar la mano al presidente francés Sarkozy, quien en lugar de ignorarlo lo increpó, obteniendo una respuesta vehemente de quien no lo quería saludar. La prensa francesa resaltó que el verdadero irrespeto a la majestad presidencial no provino del ciudadano, sino del propio presidente, quien no tuvo la respuesta emocional más adecuada en función del cargo que ocupa.
Sugiero la lectura del artículo "Hugo Chávez: El Asesino y el Corruptor" publicado por el geólogo venezolano Gustavo Coronel, el cual afirma que durante los diez años de su régimen autocrático, el presidente ha cometido algunos asesinatos que dejarán una honda herida en el alma venezolana. Han sido asesinatos de algunas características espirituales y morales esenciales de la sociedad: la majestad presidencial, la cordialidad democrática y la conducta cívica.
Nuestro economista, debe recordar que fue elegido por la voluntad popular expresada en las urnas, es decir, los ciudadanos ecuatorianos le dieron la responsabilidad de asumir ese cargo a través de su voto. En este sentido, él debe estar consciente que no vive en Carondelet porque es un emperador o un rey que ha tomado el poder por la fuerza o por herencia y, recordar que, simplemente, es nuestro empleado, nuestro servidor, nuestro representante. Sin olvidarnos también que todos los otros funcionarios y burócratas estatales también son nuestros empleados y servidores ya que sus sueldos -y los lujosos automóviles en los que andan- son pagados con nuestro dinero.
Citando a Paramahansa Yogananda: "El buen líder debe tener el deseo de servir, no de dominar". "Un hombre que no se inclina ante nada, jamás podrá soportar la carga de sí mismo". Estos consejos de humildad deberían ser tomados muy en cuenta por su majestad el presidente.
En conclusión, el mejor ejemplo del respeto a la majestad presidencial debe darlo, sin duda alguna, quien ocupa el cargo, recordando que el respeto se gana, no se impone.
4 comentarios:
Extraordinario post. Estoy a la espera de que nuestro amadísimo líder publique en su canal de Youtube esa infamia de Cadena nacional que me han contado (no la he visto todavía) habla de una supuesta conspiración internacional (la desvergüenza de este Sr. no parece tener límites). Te voy a linkear en mi blog http://ecuadorsincensura.blogspot.com
Comentario relevante, sosegado y fundamentado... me gusta este blog.
Muy buen post, acá no tal como la libertad de expresión, Bush se aguantó los huevos en el parabrisas, acá piensan que es un rey o el ungido.
¿¿insultar = libertad de expresión??
Absurdo, ridículo, incompatible, incoherente, contradictorio...
lo que es peor ATREVERSE a citar a los derechos universales de toda la humanidad en pro de una tesis totalmente parcializada es propio de un palurdo y subnormal.. en la mejor y mas inocente de las interpretaciones; calificar (objetivo principal de un comentario de este tipo) como distorsionador, desproporcionador, desfigurador y manipulador de un hecho claro y concreto, que para cualquier individuo que tuviese una sinapsis básica, clasificaría y caracterizaría como un hecho facineroso y vulgar,seria mas adecuado.
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